el incomprensible mundo de gabriel revelo
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Los jodidos 25

 
Para mañana, justamente a las 10:30 de la mañana, tendré 25 años y habré rebasado la temible barrera del cuarto de siglo. Para muchos el llegar a ésta edad puede ser algo significativo y hasta alentador. Yo tengo mis dudas.
 
Muy probablemente, cuando este escrito sea leído por alguien más ya no tendré más veinticuatro años. Seguramente habré recibido algún mensaje, llamada o mail de felicitación y en general, mis seres queridos se desvivirán por hacerme pasar un día ameno. Por la tarde iré al concierto de Alejandro Sanz (mi cantante favorito) con amigos a los que quiero con el alma y seguramente la noche terminará igual de bien. Entonces Gabriel ¿dónde ésta el problema?.
 
Supongo que mi depresión ésta tarde de martes no tiene que ver con el celebrar mi cumpleaños, sino con el número de éste: 25. Digan lo que digan, es un número representativo. No es lo mismo a cumplir 19, 23 o 26. Por alguna razón que desconozco, muchos parámetros se miden a partir del vigésimo quinto elemento de la numeración arábiga, como si a dicha edad fuera el momento preciso de hacer corte de caja, y analizar los triunfos y derrotas de nuestra ya añeja existencia es aquí donde se descompone la situación, pues se supone que a mi edad debería de estar en cualquier lugar y situación mejor que la actual.
 
Si hiciera un balance de mi vida, diría que soy feliz, que tengo salud, una familia que me quiere mucho y grandes amigos. Para mi fortuna, el destino ha sido bastante benigno conmigo, por lo que sería una ridiculez quejarme. Y sin embargo, ‘el vacío’ sigue ahí, tan temible como siempre, con esa sensación de insatisfacción que me sigue hasta en los sueños. A los veinticinco, los cánones de la sociedad dictan que debería tener aunque fuera una mediana idea de hacia dónde va mi existencia, debería, además, tener varios triunfos en mi haber, además de una pareja y por qué no, hasta planes de formalizar un compromiso. Pero… “oh sorpresa Sr. Revelo, usted no tiene nada de eso, y peor tantito, no está ni cerca de conseguirlo.”
 
Ahora mismo me da pena y vergüenza retroceder el tiempo y pensar en todos lo que no soy y que pensaba, sería. Ahora mismo, la idea de no tener un camino labrado por mi mismo comienza a volverse exageradamente pesada. Ahora mismo, tengo miedo de que sea mañana, mirarme al espejo y decir: tienes 25 y estás sumido en la más profunda de las mediocridades.   
 
Y ya no quiero, ni debo seguir así. Desde hace días he venido pensando en el tema y no encuentro otra respuesta que romper de una vez con todos los vicios que por años me han impedido avanzar. El problema es que no sé ni por dónde empezar y que tengo miedo. Y es que cuándo se carece de tantas cosas, el inicio es lo más difícil.
 
Creo que me falta un poco de confianza en mi mismo. Confianza para hablar conmigo y después con los demás y decir que me encantaría encontrar el camino que me lleve a la escritura de una primera novela que al menos me confirmaría que estoy en el mundo por algo y que las letras finalmente serán las encargadas de salvarme de mi propia y destructiva persona. También me gustaría saber si de esto podré vivir. Y sobre todo, me encantaría encontrar el amor de una vez por todas: total y libre, no en partes como hasta ahora.  
 
Lo jodido de los 25 no son los 25 en si, es todo lo que quedo inconcluso detrás. Fragmentos de tiempo que no podré regresar ni vendiéndole mi alma al diablo. Lo jodido es que el tiempo sigue corriendo, y dentro de un año será la misma cantaleta: yo, el vacío, mi inmovilidad, el 26 y el futuro en cenizas.
 
Mañana cumplo 25 años. Mañana intentaré cambiar, aunque sea un poco esa manía de esperar que todo me caiga del cielo. Buscaré historias y espacios para contarlas. Creeré más en mi y pensaré que lo vivido hasta ahora es un primer borrador que se puede pulir y mejorar bastante. Aunque el futuro me aterra, sé que la mejor forma de enfrentar los miedos es plantándoles cara aunque nos tiemblen las piernas de los nervios.
 
Quiero pelear, con coraje, con convicción, sin miedo a caer en el camino. Quiero, aunque sea por una vez, estar completamente orgulloso de lo que soy. Aun hay tiempo.
 
Mañana cumplo 25 años, no se vayan con la finta de lo que acaban de leer, no todo ha sido tan malo. Por esas tardes de personas y vivencias es por los que tengo que salir adelante. Tarde o temprano aprenderé a volar.  

2 comentarios to “Los jodidos 25”

  1. Hay gente que ni siquiera llegoo a los 25…

  2. HOLA MI QUERIDO
    GRACIAS POR PERMITIRME ENTRAR EN TU INTIMIDAD, SABES ESTOY ORGLLOSA DE TÍ Y MIRA SOLO TIENES 25 AÑOS Y MUCHOS POR DELANTE, NO TE DESESPERES EL TRIUNFO LLEGARA SOLO HOY QUE SER CONSTANTE, CONTINUA LEYENDO YT SOBRE TODO ESCRIBIENDO.   FELICIDADES, TE CAMBIO TUS 25 POR MIS 52. TE QUIERO MUCHO. TU MAMA 


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