el incomprensible mundo de gabriel revelo
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Viaje Astral

No sé si estoy en lo correcto, o errando conceptos. Dicen, que a veces cuando dormimos o meditamos profundamente podemos caer en un nivel de relajación tan grande, que incluso es posible que por unos minutos el alma (¿o será mejor llamarlo espíritu?) se desprenda del cuerpo. Supongo que eso es lo que me pasa ahora mismo, de otra manera no entiendo que hago viéndome a mi mismo, dormido en mi cama.
 
Según yo, hace unos cuantos minutos veía sin mirar un canal de cable dedicado a videos musicales. Entonces, ¿qué paso? ¿Yo soy el que flota y me veo acostado, o soy quien dormita y es observado por otro ente, que a la vez soy yo? Mejor dicho ¿quién no soy?, ¿qué no soy?.
 
Cualquiera en mi circunstancias aprovecharía, y en lugar de perder el tiempo viéndose a si mismo y valiéndose de su invisibilidad, mejor flotaría al cuarto de la vecina. Yo lo haría, pero viéndome así, tan vulnerable a mi mismo decido mejor quedarme y hacerme un gran favor.
 
Nunca he tenido mucha fe en los psicólogos. Recuerdo que cuando Papá murió unos amigos con dicha profesión vinieron a hablar con ella para ‘ayudarla’ a superar el dolor y sentirse mejor. En mi opinión su visita tuvo un efecto completamente inverso: mi Mamá se puso peor y pasó días llorando. Por eso, en base a esa y otras experiencias me prometí no consultar a ningún especialista de éste tipo a menos que fuera sumamente necesario. Obviamente no niego que estoy loco, tengo muchos conflictos en mi interior y además soy muy inestable, por eso, que mejor que analizarme yo mismo ahora que sin querer me encuentro semi inconsciente. Con suerte y logro quitarme algún trauma de encima.
 
Analizándome fríamente no estoy guapo. Tampoco feo. Supongo que es porque estoy dormido, y en esas circunstancias obviamente no pienso en agradarle a nadie. Ronco no muy fuerte y babeo un poco la almohada, supongo que por eso huele raro en las mañanas. Despeinado. Ahora que me veo creo que esa pijama verde que me regalo mi abuelo me hace ver como señor. Y es que no me cambie de ropa en todo el día. Desde en la mañana hasta la noche no hice nada, ni siquiera salí de casa, y aunque despierto no lo admita, me fastidia que mi vida transcurra así. Creo que por eso mi expresión al dormir no es de entera paz, porque me falta ‘algo’, lo jodido del asunto es que ni siquiera sé qué es.
 
Me veo triste. Es francamente patético la imagen de alguien que a mi edad pasa un día entero sin bañarse, con barba de tres días y sin mayor ilusión que el que pase algo. Lo que sea. Ahora que me veo descubro lo mucho que le falta madurar, de su inmensa melancolía y del miedo que la misma vida le transmite. Yo que ahora lo veo ¿o me veo? comparo sus sueños con la realidad y me doy cuenta de que salimos perdiendo.
 
Que tonta es la vida, que ni siquiera en sueños le permite al pobre diablo que duerme y que soy yo descansar aunque sea en sueños. Más tonto soy yo por permitir que mi vida sea así. Por eso mejor me voy. Flotaré con el viento y abandonaré esta pequeña habitación. No quiero seguir viéndome, al menos no en ese estado en el que no tiene lugar otra cosa que no sea la lastima que me lástima. Por eso escapo de mi cuerpo, de mi, sin tapujos ya no soporto el perdedor en el que me he convertido, aquel que se tira al piso para que lo levanten en actitud de autocompasión. Si por cualquier motivo llegó a despertar eso será lo primero que cambiaré. Me querré un poco más.
 
Yo alma me escapo de yo materia. Ignoro si lo logre o si este desprendimiento permanente me traiga la muerte. A estas alturas lo demás me importa un comino. Solo quiero escapar al sol, perderme en sus rayos que atraviesan las nubes y nutren a la tierra y las plantas. Quiero ser energía de vida y no materia muerta, inerte. Al menos como alma podré recorrer el mundo, tener la fuerza del rayo y la decisión de las olas que con la fuerza de la marea se estrellan contra la arena de una playa. Quiero estar aquí, allá, dónde sea pero en movimiento.
 
Atravieso el parque de la esquina de mi casa a toda velocidad. Soy un anima veloz. Veo a uno de mis vecinos paseando a su perro, lo espantaría si tuviera tiempo. Tiempo. Tiempo. Es lo que no quiero perder. Tiempo. Tiempo. Y vuelo sobre la ciudad. Tiempo y….
 
En eso despierto confundido. ¿Fue un sueño? ¿Realmente abandonaste tu cuerpo por un momento?. En eso miras tu aspecto: barba de tres días, ropa de dormir, la tele encendida en un canal de videos cualquiera. El reloj marca las siete de la tarde, de nuevo no hiciste nada. Te juras que para la próxima sí lograras escapar antes de despertar.       

2 comentarios to “Viaje Astral”

  1. ¿Sabes? Me recordaste a 2 mujeres.Corrijo: 2 seres humanos."No voy a rescatarte, voy levantarte y enseñarte el camino"- Eso se me acaba de ocurrir. Pero de todas formas, tenlo presente, Gabriel.

  2. ¿Sabes? Me recordaste a 2 mujeres.Corrijo: 2 seres humanos."No voy a rescatarte, voy levantarte y enseñarte el camino"- Eso se me acaba de ocurrir. Pero de todas formas, tenlo presente, Gabriel.


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